Alergias
Pruebas que le dicen qué es lo que realmente las causa, y una opción a largo plazo más allá de los antihistamínicos.
La mayoría de las personas con síntomas de alergia constantes ya han probado un antihistamínico de venta libre o un aerosol nasal. Cuando eso no es suficiente, o cuando ya se cansó de lidiar con lo mismo cada temporada, vienen dos decisiones importantes: cómo hacerse las pruebas y, si tiene sentido para usted, cómo tratar la alergia en sí y no solo los síntomas.
Qué le molesta
Cuéntenos qué le está pasando
Mis síntomas empeoran en primavera o en otoño
La típica rinitis alérgica de temporada, muchas veces por el polen de árboles, pastos o ambrosía.
Todo el añoTengo congestión y estornudos sin importar la temporada
Muchas veces por ácaros del polvo, caspa de mascotas o moho; las pruebas ayudan a saber cuál.
PruebasQuiero saber exactamente a qué soy alérgico
Tanto la prueba en la piel como la de sangre responden esa pregunta; cuál le conviene se decide en una conversación breve.
A largo plazoYa me cansé de controlar esto con medicamentos cada año
La inmunoterapia, en gotas o en inyecciones, trata la alergia de fondo en lugar de solo los síntomas.
Cómo averiguamos a qué es alérgico
Dos formas de hacer la prueba, y cómo elegimos
Los dos métodos identifican lo mismo —los alérgenos específicos a los que reacciona su sistema inmunitario—, pero funcionan de forma diferente, y muchas veces uno se ajusta mejor a su situación que el otro.
Prueba de punción en la piel (prick test)
Se introduce una cantidad mínima de extracto del alérgeno justo debajo de la superficie de la piel, en el antebrazo o en la espalda. Las reacciones —una pequeña roncha, como una picadura de mosquito— aparecen en unos 15 a 20 minutos. Es el método de primera línea más común para los alérgenos más frecuentes.
Prueba de sangre (IgE específica)
Con una muestra de sangre, un laboratorio mide los niveles de anticuerpos contra alérgenos específicos. No hay reacciones en la piel que leer ni es necesario suspender ciertos medicamentos antes; es útil cuando una afección de la piel, un medicamento o la sensibilidad a las agujas hacen que la prueba en la piel no sea práctica.
Cómo elegir entre las dos
Influyen sus síntomas, el estado de su piel, su lista de medicamentos y su preferencia. A veces se usan las dos juntas. Esa decisión se toma durante su visita, no antes, según lo que le convenga a usted.
Tratar la causa, no solo los síntomas
Inmunoterapia: gotas o inyecciones
Los antihistamínicos y los aerosoles nasales controlan los síntomas mientras los usa. La inmunoterapia es diferente: con el tiempo, entrena poco a poco a su sistema inmunitario para que reaccione menos a un alérgeno específico, con el objetivo de lograr una mejoría duradera incluso después de terminar el tratamiento. Hay dos formas.
Gotas para la alergia (sublinguales)
Un líquido o una tableta con una cantidad pequeña y controlada de extracto del alérgeno, que se coloca debajo de la lengua, normalmente en casa y por lo general todos los días. Después de que la primera dosis se administra y se observa en el consultorio, la mayoría de las dosis se toman según su propio horario, algo que muchos pacientes (y muchos padres, en el caso de los niños) prefieren a una aguja. Un tratamiento completo suele durar varios años para que el beneficio se mantenga después de suspenderlo.
Inyecciones para la alergia (subcutáneas)
Inyecciones que se aplican en el consultorio según un calendario: más frecuentes al principio (la fase de aumento) y luego más espaciadas, hasta un calendario de mantenimiento mensual una vez que se alcanza una dosis eficaz. Después de cada inyección hay un breve periodo de observación en el consultorio como medida de seguridad. De las dos opciones, las inyecciones son las que tienen la trayectoria más larga y pueden cubrir la mayor variedad de alérgenos en un solo plan de tratamiento. Igual que las gotas, un tratamiento completo suele durar varios años.
Ninguna de las dos opciones funciona de la noche a la mañana, y ninguna es la adecuada para todas las alergias ni para todos los pacientes. Cuál tiene sentido —o si la inmunoterapia es el paso correcto— es algo que el Dr. Fewins revisará directamente con usted, según los resultados de sus pruebas y su vida diaria.